Cambiar tamaño del texto:
A+ | Normal | A-
La situación laboral de los pescadores viejos

Por los frutos del río

Por los frutos del río
Fecha: 03/06/2010
Autor: INMAYORES

Elsa Peña (64) y Jorge Cohendet (68) trabajan en la pesca artesanal. Viven en San Luis, km 63 de la ruta Interbalnearia, Canelones. Allí se encuentra instalada hace más de quince años una comunidad de pescadores artesanales.

Jorge nació en Artigas y el río Cuareim lo vio iniciarse en la pesca. Siendo niño su familia se mudó a Nuevo París en Montevideo buscando trabajo. Elsa se crió en el barrio montevideano de Villa Teresa. Tienen cuatro hijos y criaron a varios chiquilines más. Vivieron en Playa Pascual y hace poco más de diez años se mudaron a la entonces incipiente comunidad de pescadores de San Luis.

En distintos momentos de sus vidas, durante los meses en que la pesca merma y sólo alcanza para poner un pescado en el sartén, han hecho distintos trabajos. Son "sieteoficios" por necesidad pero el corazón lo tienen en salirle al mar.

Dignificar la comunidad

A más de una década de establecido, el colectivo no ha logrado regularizar el acceso a la energía eléctrica ni al agua en las viviendas. La comunidad se abastece con agua de pozo y con una canilla de agua corriente.

Hace poco tiempo los pescadores cortaron la ruta para manifestar que estaban siendo agraviados. Habían aparecido pintadas que decían: "Fuera de San Luis pescadores, chorros y todas esas cosas". "Entonces yo no lo permito. Porque el nuestro es un trabajo tan digno como el más encumbrado", dijo Elsa y agregó que el temor que despierta en el pueblo la comunidad de pescadores está fundado en los prejuicios que la gente tiene. La contracara de esta situación señala una paradoja: "en un país llamado del primer mundo una aldea de pescadores es un atractivo turístico que da divisas a la localidad y al país. Acá no, es una mancha, una ofensa", planteó Elsa.

Acciones contra estos prejuicios se desarrollan en la Escuela y en el Liceo de San Luis. Allí se comenzó una experiencia de valoración del trabajo de los pescadores y de su forma de vida. Sus niños explican los saberes del oficio. Cómo son las embarcaciones y los distintos sistemas de pesca: las redes y el palangre.

Entre todas y todos

Elsa opinó que la actividad es muy machista, "hará cuestión de quince años atrás que empezó a evolucionar el tema de la mujer en la pesca". Desde entonces, en esta comunidad y en otras, hay mujeres que se embarcan; sin embargo la mayoría de las tareas que realizan las mujeres son en tierra, como la preparación de los elementos de pesca y los trámites en Prefectura y DINARA. Hay tareas, como el armado de las redes de forma artesanal, que son indistintas para hombres y mujeres. Jorge conoce el oficio y cuando le encargan arma redes para otras embarcaciones.

Antes, ahora y después

Hoy son muy pocos los jóvenes que saben hacer una red. El bajo precio de las de nailon ha condenado este oficio a su extinción. Sin embargo se lo valora mucho en la pesca industrial, al estar varias semanas en altamar, si una red se rompe, su reparación tiene que ser inmediata.

Los veteranos transmiten a los jóvenes su experiencia sobre la construcción de las herramientas. "Los pescadores hacen sus propias chalanas. Es algo que los muchachos aprenden a hacer allí con los mayores. Primero copian y después ya lo hacen por la de ellos. Primero vos vas, te gusta una barca, le sacás las medidas y la hacés", dijo Jorge. "Eso es una cosa que no debería perderse", valoró Elsa.

Viejas y nuevas tecnologías

Para salir a pescar se embarcan por lo menos tres personas porque la pesca se levanta a mano. Desde hace cuatro años Jorge tiene una sonda electrónica que detecta si hay peces en el lugar y a qué profundidad. La usa en el invierno cuando "aparece un pescado que camina, que no se queda quieto como la corvina de verano que se queda quieta y canta". En verano, con estas corvinas cantoras "ya no precisamos la sonda, las escuchamos cantar, vos ponés la oreja contra la barca y le escuchas el ruido. Entonces, buscás el lugar donde hay más, y ahí calás las redes. Ese pescado no te lo marca la sonda porque está quieto contra el piso, es el pescado que va a desovar. Está quieto contra el piso y canta. Y si te tirás al agua escuchás de dónde viene", relató Jorge.

Si bien para Elsa y Jorge son preciados los aspectos tradicionales de la pesca, destacaron que los pescadores artesanales deben acceder a conocimientos nuevos. En 2006 la Junta Nacional de Empleo llevó a San Luis profesores de mecánica a dar un curso de reparación de motores fuera de borda. Esto les ha ahorrado a los pescadores mucho dinero en los últimos años.

Los desafíos colectivos

La situación laboral de los pescadores artesanales en Uruguay es precaria en muchos aspectos y queda mucho por hacer desde las políticas públicas. "Nosotros hemos estado buscando desde hace tres años conversaciones para que hubiera un aporte que se adecuara al trabajo", dijo Elsa. Planteó que los trabajadores no pueden pagar mil quinientos, o dos mil pesos de aportes, cuando ese monto es el doble de lo que recaudan. Actualmente son considerados monotributarios, pero señalaron que no es lo más adecuado ya que "el monotributo permite tener un tributario y un dependiente, mientras que de una embarcación dependen en general cuatro familias".

La búsqueda de mejoras en las condiciones laborales es un lento trabajo con el cual ellos están comprometidos. "La personalidad del pescador es compleja. Nosotros en 2001 fundamos la Unión de Pescadores Artesanales (UPAR), después de dos años de tratar de convencer a la gente que era para mejor. Te decían: -Gremio no queremos, cooperativa tampoco. Entonces fundamos una asociación", dijo Elsa.

El impacto del trabajo en la vida

Jorge es el pescador más añoso de la comunidad. Otros pescadores viejos han debido retirarse. Las condiciones extremas del trabajo tienen fuerte impacto en el proceso de envejecimiento. "Esto te trae enfermedades profesionales, como se acostumbra decir. El tema de la columna, el problema de la tendinitis, por las manos empapadas durante horas en pleno invierno. Eso te produce reuma con los años", dijo Jorge. "Gripes, principios de congestión, vos te agarrás cada enfriamiento de esos de novela", agregó Elsa.

Saliendo al mar en invierno, de día o de noche, los pescadores se mojan. "Y eso te va jodiendo con los años, antes yo no sentía absolutamente nada y ahora yo lo siento a muerte", planteó Jorge. Asociados a esta situación, Elsa señaló que los problemas de presión arterial y de los riñones que la labor trae aparejados, muchas veces causan la pérdida del trabajo. Situación crítica para la subsistencia diaria. 

Redes sociales de Inmayores Cuenta oficial del MIDES en Instragram Canal oficial del MIDES en Youtube Cuenta oficial del MIDES en LinkedIn Facebook oficial del Ministerio de Desarrollo Social Cuenta oficial del MIDES en Twitter