Cambiar tamaño del texto:
A+ | Normal | A-
La vejez en la poética y reflexión de Washington Benavides

Defensa del tiempo

Defensa del tiempo
Fecha: 19/03/2010
Autor: INMAYORES

Cumplió 80 años Washington Bocha Benavides. Nació en Tacuarembó el 3 de marzo de 1930. Desarrolla desde la década de 1950 una intensa actividad como poeta, crítico literario y docente. Su vasta producción y variedad estilística le ha valido ser llamado por el poeta Elder Silva "una sociedad de los poetas vivos". De él se ha planteado "la dificultad de encontrar una clasificación que dé cuenta de su extensa y variada obra poética (...) Fiel a su concepción de un arte que se niega a discriminarse entre lo culto y lo popular". 1

Sus textos son canciones en boca del pueblo. Ha sido interpretado y musicalizado por los principales músicos populares uruguayos. Esta lista -inacabable- incluye a Alfredo Zitarrosa, Daniel Viglietti, Héctor Numa Moraes, Eduardo Darnauchans, Larbanois-Carrero, Los Zucará, Yamandú Palacios, Carlos Benavides, Laura Canoura, Los Buitres y No Te Va Gustar. Camino de la canción que inició con su padre, Héctor Benavides, guitarrista y cantor, y con José Tomás Mujica, músico vasco por entonces radicado en Tacuarembó, quién musicalizó cinco textos suyos.

Cuando contaba 26 años, su primer libro, Tata Vizcacha (1955), fue quemado en la plaza de la ciudad natal a pocos meses de editado. Corría la guerra fría y no había términos medios. En 1975 fue destituido de su cargo de Profesor de Literatura de Enseñanza Media. Luego resistió la dictadura con Nené, su esposa, y Pablo, su hijo. Algunas estrategias para el sostén familiar fueron el dibujo y la venta de libros en un círculo muy reducido. Durante el período dictatorial, Benavides igualmente escribió y publicó Hokusai (1975), Fontefrida (1979) y Murciélagos (1981).

Actualmente es docente en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación y en la Escuela Universitaria de Música. Asimismo, coordina un taller en el Servicio de Bienestar Universitario. Ha recibido numerosas distinciones, entre ellas la de Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Montevideo y el Morosoli de Plata, por su labor literaria.

La vejez fecunda

El paso del tiempo como asunto de sentencia poética se presenta en su obra. En diálogo con inmayores comentó:

"Se planteó siempre, yo no sé si será un rastro de lo estoico. Es decir, el estoicismo español, sobre todo con Francisco de Quevedo, que plantea nacer es morir o nacer es empezar a morir. También está en Antonio Machado, y hay que pensar por ejemplo en ese libro formidable de Circe Maia, su primer libro, que se llama "En el tiempo". Es decir, el hombre está inserto en el tiempo. Y no puede de ninguna manera quitárselo de ahí, la temporalidad, la mortalidad. Decía un amigo mío un chiste muy interesante, decía: -el cementerio está lleno de inmortales. Pero está la otra imagen, es decir, la otra posible visión de la vejez, la vejez como una etapa también que puede ser muy fecunda y muy creativa, entonces uno piensa, Verdi probablemente hizo sus mejores óperas cuando ya era un hombre de 80 años. El gran poeta, premio Nobel de literatura irlandés, William Butler Yeats, escribió para la mayoría de los críticos su mejor poesía cuando ya era un octogenario".

En cuanto a los límites creativos de las personas adultas mayores subrayó: "También tener una concepción muy clara de tu capacidad y de tu propósito. Que haya, como aquella antología de Luis Cernuda, una vinculación entre la realidad y el deseo".

Son múltiples las referencias en su poética donde se plantean aspectos del proceso de envejecimiento. Viejos que poblarán siempre sus poemarios han habitado, a veces también, otros pagos del Uruguay. El Guitarrero viejo, lo cantó Zitarrosa y también Historia de un viejo, que cuenta las penurias de la vejez desprovista. "Nadie contó la historia/ que canto yo/ te vieron las espinas/ la rosa no (...) dice en La Padilla. "La Padilla, la vieja/ de vergonzosa voz/ pequeñita y agriada como un limón/ Nadie contó tu historia/ la cuento yo".

Erótica del tiempo

Lo que perdura y los temores al deterioro se presentan en Confusa exaltación y representación de la dama.2

                                                          a Nené

-«Estás igual...» No. -Claro que envejeces;
-horrible fuera: sola y detenida,
mientras brotan y siegan a las mieses,
y el tren se va y el corazón trepida...

«Si universo y si tiempo nos sobrara...»
-Lo dijo Marvell- en un nomeolvides
si «La púdica amada» titubeara...
Ronsard lo reiteró y hoy Benavides.

No temo por la pérdida segura
de aquella perfección, de aquella cara,
porque no es eso lo que al fin perdura.

Old Ezra bien lo supo. Rememoro
su lección (aunque tiemblo al deterioro):
«Si universo y si tiempo nos sobrara»...



Al respecto Benavides señaló: "Está lleno de citas también. Citas principalmente de un gran poeta de los metafísicos ingleses, Andrew Marvell, en un famoso poema suyo A la esquiva amada. Donde le dice: si hubiera tiempo suficiente, entonces él le da la idea del paso del tiempo, una especie de carpe diem. Y Ezra Pound también, y por eso digo en el soneto: y también Benavides. Ronsard, los Sonetos a Elena, que le plantea precisamente que vas a envejecer, le plantea a la amada. Ronsard, en unos sonetos admirables. En ese caso sí, el tiempo es fugitivo, quiero decir, en función de la eroticidad y la vinculación de pareja, se tiene que tener un vínculo muy grande para sobrellevar todo eso. Me refiero a la pareja. Pero precisamente el soneto ese, comienza señalando que no es solamente la belleza física, lo que decía Lope de Vega, "el bulto bello", era lo que atraía. Y ese sí que sabía de lo que hablaba (risas), cuando decía "el bulto bello"... Bueno, cuando el bulto no es un bulto bello pero puede quedar esa cosa mucho más profunda, en la médula del verdadero sentimiento amoroso que es una profunda amistad".

Su Receta casera 3 dice: "Entre los muchos "no podemos"/ no incluyas el amarnos" y agrega: "seguimos navegando, nuestro barco,/ nuestro ferrocarril/ sigue pitando;/ hemos tenido que arrojar a sus calderas/ nuestras propias carcasas/ nuestras prendas/ nuestros corazones siameses/ Perdurar es el verbo".

Al acecho

Sobre el paso del tiempo en su obra, Benavides destacó el poema No es un tigre de papel.4

El tiempo está en los otros.
Al acecho.
(Y el tiempo no es un tigre de papel)
Hasta que salta de un rostro conocido
Y como quien revela una fotografía
lo vamos descubriendo (sin espejo).

El tiempo está en nosotros.

Que nadie pierda tiempo cerrándole las puertas
Que nadie crea alejarlo porque no se le nombre
(ni metiéndote bajo de la cama
ni perdiendo la fe).

Queda otra instancia aún.
Cuando descubres que ralea el ejército
de los conocidos.
                        Y alguien dice:
"Ha muerto Helena"
                                      -y eres tú que has muerto-
"Ayer murió Ramón"
                                      -y con él mueres-.
El mundo (tu mundo) se despuebla
y el compañero de la infancia
te contempla con lástima y con miedo
porque él también lo ha descubierto todo:
             la muerte está en nosotros.

El viejo loco del dibujo

Al pintor japonés Hokusai (1760-1849), (deseoso de longevidad para penetrar el misterio de las cosas y pintar la vida), Benavides le dedica un poemario en 1975. Su poética de la lectura 5 lo lleva a la cita de las extraordinarias manifestaciones del pintor: "(...) y cuando llegue/ (porque llegaré) a los 110 años/ todo lo que haga/ ya sea un punto o una línea/ será la vida/ Pido/ a quien me sobreviva/ que compruebe/ si cumplo mi palabra"/ A los 89 se murió renegando/ "sólo un poquito/ sólo un poquito más y seré/ de veras un pintor"".

Respecto de Hokusai dijo Benavides: "En él está el otro gran tema que se plantea, que es la insatisfacción creadora. Que pienso que es una de las motivaciones para seguir creando, y tratar de superarse, suponer, eso lo hablamos mucho alguna vez con Alfredo Zitarrosa, que era un autocrítico feroz. Lo hablamos mucho. Cómo un incentivo para seguir creando era no sentirse nunca totalmente satisfecho con lo que hiciste. Suponer que pudiste dar más. Por lo tanto hay una visión sí, de que el desgaste del tiempo en el ser humano..., pero por otro lado también está el hecho de que no ello significa la desaparición de los valores del ser humano. En ese sentido hay ejemplos formidables, en la literatura argentina, Macedonio Fernández, era un hombre viejo, maestro entre otros nada menos que de Jorge Luis Borges. Un gran narrador y poeta que siguió escribiendo y mezclándose con jóvenes cuando ya era un hombre septuagenario".

1 - Rosario Peyrou, en: A. Oreggioni. Nuevo Diccionario de la Literatura Uruguaya. Banda Oriental. Montevideo, 2001. p.77
2 - W. Benavides, en: Poesía, 1959-1962.
- W. Benavides, en: El molino y el Agua, 1993.
4 - W. Benavides, en: Fontefrida, 1979.
5 - A decir de Rosario Peyrou.

Redes sociales de Inmayores Cuenta oficial del MIDES en Instragram Canal oficial del MIDES en Youtube Cuenta oficial del MIDES en LinkedIn Facebook oficial del Ministerio de Desarrollo Social Cuenta oficial del MIDES en Twitter