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Talleres de Promotores de Derechos Humanos en Durazno

Avance en derechos

Personas mayores muestran un papelógrafo donde se muestra lo trabajado
Fecha: 19/09/2014
Autor: INMAYORES

La visión sobre los derechos de las personas mayores que promueve Inmayores desde su función rectora, aboga por comprenderlas como sujetos de derecho. ¿De qué se trata esto? Se trata de instalar desde la política pública un nuevo paradigma de comprensión de la vejez y el envejecimiento donde las personas son concebidas en su ciclo vital y en sentido integral como sujetos activos en la producción de políticas. Desde esta perspectiva y para concretarla en acciones, Inmayores diseñó este ciclo de talleres.

La sexta edición del ciclo tomó como sede para el encuentro la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Fueron dos jornadas -el 27 de agosto y el 3 de setiembre- en que veintiséis personas asistieron a los Talleres de Promotores de Derechos Humanos en la ciudad de Durazno.

Esas personas provenían de las localidades de La Paloma, Villa del Carmen, Carlos Reyles y la capital del departamento. Algunas tuvieron que madrugar para poder estar a las 9 de la mañana en la sede, lo que les implicó de dos a tres horas de viaje en ómnibus. Ese esfuerzo no menguó la afición de asistir a los talleres. Es destacable también que desde el inicio los participantes se mostraron muy interesados. La Red trabajó en la convocatoria previa para que personas que no conocían Inmayores y que no integran la Red Nacional de Organizaciones de Adultos Mayores (REDAM) también pudieran participar. Asistieron además dos integrantes de la Policía Comunitaria, otorgándole al grupo una diversidad siempre bienvenida.

Cada jornada de encuentro implicó ocho horas de trabajo en taller, algo difícil de sostener sin el entusiasmo y sin el intercambio constante entre los participantes. La metodología elegida por las coordinadoras fue la participativa e integró técnicas recreativas. De esta forma, se promovió el respeto y la confianza que logró habilitar, con éxito, ricas discusiones.

Preparar el ambiente
Como caldeamiento se realizó la dinámica “¿Por qué me llamo así?” que consistió en ordenar al grupo acorde a las iniciales de los nombres, para posteriormente explicar por qué les fue adjudicado. “Es una forma de introducir un tema que después trabajamos más en profundidad y que trata de reconocer al otro como sujeto. Reconocer al otro en su derecho a tener un nombre y en su derecho a tener una identidad, supone respetar la heterogeneidad de las personas” nos cuenta Cecilia Dominioni, jefa del Departamento de Participación de Inmayores.

Por su parte Karina Martínez, jefa del Departamento de Planificación, resaltó que la dinámica ayudó a estar preparados para poder asimilar los contenidos del taller: “hay que poner el cuerpo a disposición para el proceso de aprendizaje, no sólo hay que preparar la parte intelectual”. Al trabajar en asuntos que refieren a trayectorias vitales de las personas, la consideración del cuerpo se vuelve indispensable.

Expectativas cumplidas
Los viejos y viejas llegaron al taller buscando oficiar de multiplicadores de lo vivido. Para ellos es muy importante llevar lo aprendido a sus organizaciones y tomar esta experiencia como una oportunidad de consolidarse como referentes en la promoción de derechos en su comunidad.

El taller comenzó por introducir nociones de vejez y envejecimiento en clave de derechos. Buscó desarrollar las capacidades de los participantes para identificar situaciones en que los derechos de las personas mayores están siendo protegidos o vulnerados. Ya sea para modificar la situación cuando existe una vulneración de derechos o para ampliar los mecanismos de protección existentes. Luego se trabajó para ampliar herramientas que permitan reconocer cuáles son los recursos comunitarios que garantizan el ejercicio de los derechos, enfatizando en que ellos mismos se perciban como un recurso tendiente a la protección de los mismos.

Construcción social del envejecimiento
Al pensar en envejecimiento y vejez se asocian dos polos, uno negativo que asocia vejez a deterioro; otro positivo que mandata a las personas mayores a vivir una vejez que adopte los aspectos positivos que tradicionalmente se vinculan a otra etapa de la vida que es la juventud. El taller hizo énfasis en hallar los matices en el paradigma tradicional y trabajar la vejez y envejecimiento desde el paradigma emergente que se basa en la perspectiva de derechos. “El proyecto de vejez debe estar ligado a los deseos y necesidades de cada persona y tratar de que el parámetro de referencia respete las particularidades de cada uno. No hay que intentar forzarse a seguir los mandatos, sino buscar la propia forma de vivir esa etapa de la vida”, explicó Karina. La inclusión de esos matices respeta y reconoce la heterogeneidad de las personas mayores.

Diálogos
La asociación abuelo a viejo, o la usual denominación de viejitos, despertó importantes intercambios entre los participantes. Asociar abuelo a viejo, circunscribe a las personas mayores en un único rol social y no les reconoce las posibilidades de ampliar sus proyectos vitales. En la discusión de estos conceptos se comprendió que hay cierta infantilización de la vejez en la palabra viejito. Reconocer que existe una cuota de violencia naturalizada por la sociedad en el uso de estas etiquetas, no es un recorrido sencillo. La gente no suele percibir en palabras que están tan instaladas en el habla coloquial una disminución de las capacidades y potencias de las personas. Pero bajo esas palabras se esconden prejuicios que restringen la capacidad de decisión de las personas mayores y eso merece ser cuestionado.

Por ser la vejez una etapa más del ciclo vital, Inmayores -en consonancia con la gerontología actual- reivindica el uso de la palabra viejo para referirse a las personas que transitan por esta etapa de la vida. Una palabra que suele ser muy resistida socialmente.

La soledad y el maltrato que suelen enfrentar las personas mayores en sus familias, también surgió como tema de particular intercambio. Los participantes lograron identificar y discutir situaciones en que el derecho al buen trato no está siendo respetado. Situaciones que suelen estar invisibilizadas en la sociedad y que es necesario cuestionarlas.

A futuro
A partir de este ciclo de talleres quedó de manifiesto el interés de continuar trabajando en profundizar lo aprendido. La apropiación de herramientas para comprender la vejez en sus múltiples dimensiones a partir del encuentro colectivo, habilita nuevos caminos para actuar en pos de los derechos de los mayores.

“Surgieron muchas líneas para seguir y gran interés que marcan la necesidad de continuar trabajando en la promoción de los derechos”, dijo Martín Acquarone, referente territorial de Inmayores para el departamento.

Este ciclo continuará su recorrido en Cerro Largo en octubre. Inmayores pretende desarrollar este ciclo en todo el territorio nacional para el año entrante.

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